Mantenimiento del jardín y sus plantas

cuidados-y-mantenimientoSi el recipiente utilizado para una plantación de grupo carece de orificios de desagüe, resulta vital el evitar todo encharcamiento de la mezcla de cultivo. De hecho, es mejor equivocarse del lado de la sequedad, y puede resultar extremadamente útil un higrómetro, particularmente si está provisto de una sonda para obtener lecturas en la parte baja del recipiente. En términos generales, las plantas agrupadas en recipientes crecen mucho mejor y más rápidamente que las que se cultivan en tiestos individuales; por eso hay que podar de vez en cuando los ejemplares más vigorosos e incluso trasplantar el grupo completo. Podando simplemente el follaje de plantas como Ficus benjamina y Rhokissus rhornboia’ea puede atajarse su crecimiento en casi cualquier tiempo. Pero la mejor época es probablemente a finales de la estación, cuando han terminado su crecimiento para el invierno, o en primavera, justo antes de que empiece el nuevo crecimiento. Normalmente es posible obtener nuevas plantas a partir de los residuos de poda. Para el trasplante es preciso normalmente sacar el recipiente a una dependencia auxiliar donde el inevitable desorden no sea demasiado problema.

El grupo debe regarse entonces, con el fin de minimizar los daños a las raíces cuando se saquen las plantas y se separen esas raíces cuidadosamente. Una vez separadas las plantas quitar las hojas muertas y examinar todos los elementos para ver si hay plagas o enfermedades, prestando particular atención al envés de las hojas. Al trasplantar, quizá sea posible poner algunas de las plantas originales con otras nuevas en el recipiente antiguo. Otra alternativa es plantarlas todas en una nueva jardinera, mayor que la precedente, o bien dividir algunas para obtener dos o más ejemplares más pequeños. Entonces podrán plantarse por separado o incluso obtener bastantes para formar un nuevo «matorral» de interior.

Composiciones pot-et-fleur

Para el creciente número de creadores de composiciones florales —a los que invariablemente les gustan también sus plantas— una composición pot-et-fleur puede recoger lo mejor de ambos mundos. Se trata de una composición permanente de plantas en una jardinera o recipiente similar, con uno o más espacios libres donde se colocan pequeños jarrones con flores hundidos casi hasta el borde en la mezcla de cultivo o turba. Es mejor poner dentro del jarrón un porta-fiores o un bloque de espuma sintética de los que utilizan los creadores de composiciones florales. De la habilidad de quien dispone las flores depende entonces el mejorar la apariencia de toda la distribución introduciendo sólo unos pocos ejemplares de la estación en el porta flores. Análogamente, pueden utilizarse plantas de flor en macetas, como manchas temporales de color, para mejorar el aspecto de composiciones que si no se basarían casi exclusivamente en el verdor.